Madre mía. Que pocas entradas subo...
Es muy interesante lo que acabo de escribir eeh u.u xD
Es que no sé qué escribir... Últimamente estoy muuuuy floja hasta para escribir..
Solo escribía esto para dar señales de vida por aquí y ya.. Ya me voy e.é
Ta lué.
Si me clikeas, te doy un caramelo.
Sí, es la peor entrada de la historia.
Los libros de Albert Espinosa (El mundo amarillo, Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo y Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven) se han convertido en un éxito literario superando el medio millón de ejemplares vendidos de toda su obra. Además acaba de recibir el premio Protagonistas, que otorga el periodista Luis del Olmo, en la categoría de literatura. Su última novela Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven // Si tu em dius vine o deixo tot però digue’m vine, que se publicó el pasado mes de marzo, lleva vendidos más de 350.000 ejemplares con 24 reimpresiones hasta la fecha, fue el libro más vendido en Sant Jordi y en la Feria de Madrid y ha estado más de 15 semanas en el número 1 del ranking de los libros más vendidos.
Sus libros ya han sido vendidos a 17 idiomas. Entre otros: Francia, Alemania, Holanda, Italia, Polonia, Rusia, Serbia, Bulgaria, Portugal, Noruega, Finlandia, Corea, Grecia, Brasil...
Todos sus libros están además disponibles en Ebook, encontrándose entre los libros más vendidos en este soporte. Si tú me dices ven lo dejo todo pero dime ven está también disponible en el AppStore de iTunes como aplicación (APP) para iPad.
ABC:
«Pulseras rojas», tan buena que no parece española
Perdón, perdón, perdón, por la afirmación del título y porque me acuso de ver lo justo la ficción televisiva española, que es fantástica cuando quiere y la dejan. Con la mayoría de las comedias made in Spain no puedo; me repele el tono general de falsete. Cuánto más te indican los actores con sus exageraciones que uno debe reír, menos gracia me hacen. Echo de menos «Siete vidas», eso sí, e incluso a los primeros Serrano, o la larrydavidiana «¿Qué fue de Jorge Sanz». Para degustar la mayoría de nuestros grandes éxitos no me siento preparado. Con estas confesiones, el lector tiene elementos de juicio suficientes para borrarme como prescriptor. No digamos como amigo.Admiro cómo están alicatados los mejores dramas patrios, más fáciles y creíbles, pero suelen tocar géneros que me interesan poco, con excepciones tan notables como «Cuéntame cómo pasó», pese a todo, «Crematorio», «Entre todas las mujeres» y alguna otra serie de la que sí querría acordarme. Las históricas carecen del mínimo presupuesto para poder competir con sus rivales anglosajonas, directamente.
Con «Pulseras rojas», en cambio, me siento abducido. No me apetece ver una tragedia de niños terminales; menos aún una comedia sobre el asunto. Pero me río y lloro con la serie de Albert Espinosa y disfruto con los diálogos y situaciones dentro de un género diabólico, en el que ni siquiera la ficción estadounidense ha sabido destacar. O yo no me acuerdo. Que Spielberg flipara con estos chicos o Marta Kauffman levitara no debe sorprendernos.
Es cierto que el doblaje del catalán es un atentado, como casi todos, aunque aquí canta algo más, pero incluso ese defecto se olvida a medida que pasan los capítulos. Sin grandes estrellas en el reparto, los jóvenes están sensacionales (eso dice mucho de la labor del director, Pau Freixas) y los mayores son todo un descubrimiento. No conozco a nadie que haya visto un par de episodios y no se haya quedado enganchado. (Conozco a poca gente, es verdad).
«Pulseras rojas» tiene virtudes casi insólitas en nuestra ficción. Lejos de avanzar a piñón fijo, sabe cambiar de ritmo cuando es necesario. A veces abusa de las canciones, pero las tramas se mezcan con naturalidad, sin ese olor a trenza precocinada que tanto abunda en televisión: esta por los papás, esta por los hijos, esta por los mayores... Y sobre todo, considera inteligente al espectador de todas la edades. Me gusta a mí y le gusta a mi hija. No es algo que ocurra muy a menudo.
El éxito de audiencia que cosechó el día de su estreno en Antena 3 habla muy bien y muy mal de sus programadores. «Pulseras rojas» ha tenido que barrer primero en la tele catalana y sorprender luego en la de pago (gracias, TNT) para que llegue a un canal nacional generalista, que solo se ha atrevido a estrenarla en la temporada veraniega. ¿Se darán cuénta de que no hace falta intentar gustar a toda costa, que se puede arriesgar, hablar de otros asuntos, tener éxito con actores nuevos, sin jóvenes y «jóvenas» guaperas con prisas por enseñar carne?
«Pulseras rojas» no es una casualidad. En temporada alta, bien cuidada, podría triunfar también entre la morralla habitual. Cuando termine este verano triunfal, es de esperar que Antena 3 sepa tratar mejor y esperar menos con la segunda temporada.
20minutos:
'Pulseras rojas' emociona a la audiencia en su estreno
El estreno de 'Pulseras rojas' obtuvo 3.031.000 espectadores y un 17,8% de cuota.
Los seis grandes protagonista de la serie son: Roc, en coma pero cuya voz en off explicará los pormenores de cada capítulo; Ignasi, el más chulo de todos; Lleó, tiene una pierna amputada y es el veterano del grupo; Jordi, al que le acaban de diagnosticar cáncer de tibia; Cristina, ingresada por un caso de anorexia; y Toni, que en un accidente de moto se ha roto todos los huesos.
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Lleó
ÀLEX MONNER
Cristina
JOANA VILAPUIG
Jordi

IGOR SZPAKOWSKI
Roc
NIL CARDONER
Toni
MARC BALAGUER
Ignasi
MIKEL IGLESIAS
































